Por: Jorge
Alberto Serna Jaramillo
Construcción de Indicadores Públicos para el Seguimiento ciudadano
Introducción:
La necesidad de indicadores locales
En nuestras publicaciones
del año anterior, enfatizamos la importancia de realizar un análisis integral
del departamento como base para el ejercicio de prospectiva "Quindío
2050", que debe desarrollarse este año con participación activa del sector
público y privado.
Aunque existen múltiples
fuentes de información —DANE, Comisión Regional de Competitividad e Innovación,
Encuesta de Percepción Ciudadana de Fundación Corona—, consideramos fundamental
desarrollar indicadores locales específicos que permitan a la sociedad civil
ejercer un seguimiento y control más efectivo sobre las administraciones
públicas. Necesitamos variables e indicadores propios que se conviertan en
parámetros de obligatorio cumplimiento en las rendiciones de cuentas
municipales.
¿Por qué
son importantes los indicadores?
Los
indicadores son herramientas que convierten datos complejos en información
comprensible, evalúan avances de manera objetiva, identifican brechas y
fortalecen la rendición de cuentas. Su análisis temporal permite identificar
tendencias, medir el impacto de políticas públicas y proyectar escenarios
futuros, convirtiéndolos en instrumentos esenciales para la planeación
territorial.
En el
contexto colombiano, los indicadores permiten comparar el desempeño entre
municipios y evidenciar las profundas desigualdades territoriales en aspectos
como desarrollo humano, cobertura educativa, pobreza, acceso a servicios y
capacidad fiscal. Estas comparaciones facilitan la priorización de recursos y
el diseño de políticas diferenciadas.
El IDF: Primer paso con información válida y oficial
El Índice
de Desempeño Fiscal (IDF), elaborado anualmente por el DNP, evalúa la
sostenibilidad fiscal, capacidad de gestión financiera y autonomía fiscal
municipal. Sintetiza variables de ingresos, gasto público, endeudamiento,
ahorro corriente y capacidad de inversión, clasificando a los municipios en
cinco rangos: Deterioro, Riesgo,
Vulnerable, Solvente y Sostenible.
El DNP
publica estos resultados en el último trimestre del año (un poco tarde para la
evaluación local). Utilizaremos el período 2019-2024 —que usa una metodología
consistente— para este primer ejercicio, tomando al Quindío como nuestro departamento
piloto.
El presente análisis
examina el comportamiento fiscal de los 12 municipios del departamento del
Quindío durante el período 2019-2024, identificando tendencias,
niveles de desempeño, persistencias estructurales y principales retos fiscales.
Las
recomendaciones del DNP deben convertirse en Planes de Mejoramiento concretos
para cada municipio, evaluables en el tiempo. Para facilitar este seguimiento,
propusimos a la Inteligencia Artificial (IA) que diseñara un sistema de
calificación que permitiera a la ciudadanía valorar la gestión de sus
administraciones de manera clara y objetiva. El resultado fue el siguiente:
·
“MEJORARON (27.3%): La Tebaida (recuperación
extraordinaria +40.95), Quimbaya (+4.15)
·
SE
MANTUVIERON (54.5%): Circasia, Salento, Pijao, Filandia, Montenegro, Córdoba
·
DESCENDIERON (27.3%):
Buenavista (-7.57), Génova (-3.73), Armenia (-10.44)
El caso más preocupante es Armenia,
que cayó de Solvente a Vulnerable perdiendo 10.44 puntos, siendo la mayor caída
del departamento.”
Mensaje
final: Un nuevo pacto por la transparencia y la exigencia ciudadana
Este ejercicio demuestra
que lo público se puede medir de
manera diferente: más simple, más clara, más entendible para la
comunidad. Los indicadores no son solo números técnicos reservados para
expertos; son herramientas de empoderamiento ciudadano que nos permiten exigir
cuentas y resultados concretos a nuestras administraciones municipales.
El Quindío puede
convertirse en un departamento fiscalmente sostenible y referente nacional en
control ciudadano, pero eso solo ocurrirá si dejamos de aceptar la mediocridad
como normalidad. Los datos oficiales están disponibles. Las herramientas de
análisis están al alcance de todos. La metodología de calificación es clara y
replicable.
Este es apenas el primer
paso de un ejercicio que debe crecer, sofisticarse y, sobre todo, volverse
permanente en nuestra cultura política local. La construcción de indicadores
públicos desde la sociedad civil no es un lujo académico ni un ejercicio
teórico, es una necesidad democrática fundamental. Porque en una verdadera
democracia participativa, los gobernantes no solo deben rendir cuentas
formales, sino que deben rendir resultados medibles, comparables y verificables
para la ciudadanía.
Armenia (Quindío), enero 22 de 2026
petosena@gmail.com - https://jorgealbertoserna.blogspot.com/
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